Los cinnamon rolls, también conocidos como kanelbullar en Suecia, nacieron en este país alrededor de la década de 1920 y se han convertido en todo un clásico de la repostería. ¡Incluso tienen su propio día nacional! Cada 4 de octubre, Suecia celebra el Kanelbullens dag, el día del rollito de canela. Y, sinceramente, ¿quién puede resistirse a ese aroma a canela que invade toda la casa?
En el mes de los rollitos de canela, me he animado a preparar esta deliciosa receta. Nunca los había preparado, así que, las expectativas eran muchas, pero quise probar, porque lo importante es aprender y disfrutar del proceso. Así que, ¡vamos a ello!
Cinnamon Rolls caseros y deliciosos
Cómo hacer los famosos rollitos de canela
Ingredientes
Para la masa
250 g de harina de trigo de fuerza (tipo Manitoba)
250 g de harina de trigo tipo 00
7 g de levadura seca de panadero
1 huevo
250 g de leche tibia
60 g de azúcar
80 g de mantequilla derretida y enfriada
Para el relleno
50 g de azúcar, preferiblemente moreno
2 cucharaditas de canela en polvo
30 g de mantequilla derretida y dejada enfriar.
Para el glaseado
150 g de azúcar glas
2-3 cucharaditas de agua, aproximadamente
Paso 2. Mezclamos los ingredientes líquidos
En otro recipiente, vertemos la leche tibia, batimos ligeramente el huevo y añadimos la mantequilla derretida tibia y el azúcar. Mezclamos bien hasta integrar los ingredientes.
Paso 4. Amasamos hasta conseguir una masa suave
Amasamos durante unos minutos a mano, o el tiempo necesario si utilizamos una amasadora. Al principio, la masa puede resultar algo pegajosa, así que no te preocupes. Es mejor amasar un poco más antes de añadir harina extra. La idea es obtener una masa suave, elástica y manejable, que se despegue progresivamente de las manos.
Paso 3. Unimos todos los ingredientes
Vertemos poco a poco la mezcla de las harinas en el bol de los líquidos, removiendo para integrar todo. Cuando la masa empiece a formarse, podemos pasar a amasar con las manos o utilizar una amasadora.




¡Y ya tenemos nuestros cinnamon rolls! Ahora solo queda disfrutarlos, preferiblemente recién hechos y acompañados de un café, un té o nuestra bebida favorita. Espero que te animes a probar esta receta en casa. Y recuerda: si el primer rollito no queda perfecto, siempre puedes aprender algo para el siguiente.
En El Caos Creativo, no hace falta que sea perfecto. Solo hace falta probar.
Preparación paso a paso
Paso 1. Preparamos los ingredientes secos
En un bol grande, mezclamos las dos harinas con la levadura seca de panadería. Si utilizas una levadura que necesita activarse previamente, sigue las indicaciones del envase.




















Paso 5. Dejamos fermentar la masa
Formamos una bola y la colocamos en un bol ligeramente engrasado. Con un cuchillo, hacemos una cruz en el centro de la masa. Cubrimos con film transparente o con un paño limpio y dejamos reposar en un lugar templado, sin corrientes de aire por al menos 2 horas o hasta que la masa duplique su volumen. El tiempo puede variar entre 1 y 3 horas, dependiendo de la temperatura de la habitación.


Paso 6. Trabajamos la masa
Cuando haya fermentado, la colocamos sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada y la presionamos suavemente con las manos para eliminar parte del gas acumulado.




Paso 7. Estiramos la masa
Extendemos la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo de aproximadamente medio centímetro de grosor. No te preocupes si el rectángulo no queda perfecto. ¡Estamos en la cocina para experimentar, no para competir por la forma más bonita!
Paso 8. Preparamos el relleno
En un recipiente pequeño, mezclamos el azúcar con la canela en polvo. Si todavía no lo hemos hecho, ponemos a derretir la mantequilla y la dejamos enfriar.




Paso 9. Extendemos la mantequilla
Con un pincel de cocina o una espátula, distribuimos la mantequilla sobre toda la superficie de la masa, dejando una capa uniforme. Cubrimos bien los bordes para que el relleno quede bien repartido.


Paso 10. Añadimos la mezcla de canela y azúcar
Repartimos la mezcla de azúcar y canela sobre la mantequilla, procurando cubrir toda la superficie de manera uniforme.


Paso 11. Enrollamos la masa
Enrollamos la masa sobre sí misma por uno de los lados largos del rectángulo, formando un cilindro. Tratamos que quede compacto, pero sin apretar tanto para evitar que el relleno se salga por los extremos.




Paso 12. Cortamos los rollitos
Con un cuchillo afilado, cortamos el cilindro en rodajas de aproximadamente 2 cm de grosor. Si algún rollito no queda exactamente igual que los demás, no pasa nada. Lo importante es que tengan un tamaño parecido para que se horneen de forma uniforme.




Paso 13. Colocamos los rollitos en la bandeja
Colocamos los rollitos en una bandeja rectangular previamente engrasada y enharinada y que sea apta para el horno.
Tenemos que poner los rollitos dejando un pequeño espacio entre ellos, ya que crecerán durante la segunda fermentación y el horneado. Los cubrimos con film transparente o con un paño limpio y los dejamos reposar unos 30-45 minutos, hasta que estén más hinchados.
Paso 14. Horneamos
Pasado el tiempo de fermentación, Precalentamos el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo y sin ventilador. Llevamos al horno durante unos 20-30 minutos, dependiendo del tamaño de los rollitos y de nuestro horno. Cuando estén dorados y bien cocidos en el centro, los sacamos. Si se doran demasiado rápido por arriba, podemos vigilarlos y ajustar el tiempo según sea necesario.


Paso 15. Preparamos el glaseado
Mientras los rollitos se enfrían un poco, mezclamos el azúcar glas con dos cucharaditas de agua. Removemos hasta conseguir una textura lisa y espesa. Si queda demasiado densa, añadimos unas gotas más de agua, poco a poco.


Paso 16. Decoramos los cinnamon rolls
Cuando los rollitos estén templados, repartimos el glaseado por encima con una cucharilla. Podemos cubrir toda la superficie o dejar que caiga en pequeños hilos. ¡No hace falta que queden idénticos para que estén deliciosos!