TRANSFORMA UN RELOJ SENCILLO EN UN ORIGINAL RELOJ LEGO
Si hay algo que nos gusta por aquí es experimentar, probar y ver qué sale. Hoy le toca el turno a los fanáticos de LEGO. Vamos a convertir un viejo reloj de pared en una auténtica pieza de colección. Pero, recuerda nuestra regla de oro: no hace falta que quede perfecto, solo hace falta probar. Si una capa de pintura no queda idéntica a la otra o una Minifigura queda un milímetro torcida (o más de uno, si no, mira a Milhouse), ¡Es parte del encanto de haberlo hecho tú! Lo importante es disfrutar del proceso y pasar un buen rato.
Un reloj de pared desmontable: De unos 30 cm de diámetro (si es más pequeño, tus minifiguras van a estar muy apretadas).
12 Minifiguras LEGO: ¡Las que más te gusten!
Un círculo de cartulina: Del tamaño del fondo de tu reloj.
Números adhesivos.
Tu logo favorito impreso en papel adhesivo.
Pistola de silicona (nuestra gran aliada).
Spray de imprimación (Primer) para plástico: Clave para que la pintura agarre bien.
Pintura en spray color amarillo
Barniz en spray transparente: Opcional, solo si quieres darle un extra de protección.
Primera parte: Desmontar y dar color


Desarma sin miedo: Desmonta el marco del reloj y separa las agujas y la carcasa. Guarda bien las piezas pequeñas.




Lo que vas a necesitar (o adaptar a tu gusto):
La hora de la imprimación (si tu marco es de plástico): Rocía una capa fina de primer a unos 20-25 cm de distancia con pasadas suaves. No te quedes fijo en un punto para evitar chorretones. Deja secar unos 15-30 minutos. (Si tu reloj no es de plástico, salta este paso).
Pintamos: Aplica la pintura en spray con la misma técnica. Mi consejo: es mil veces mejor dar 2 o 3 capas muy finas (esperando 15 minutos entre cada una) que intentar cubrirlo todo de una vez. así evitarás que la pintura forme gotas o termine chorreando.
Protección (opcional): Si quieres que aguante mejor los arañazos, dale una capa fina de barniz transparente cuando la pintura esté seca al tacto. Déjalo reposar tranquilamente entre 12 y 24 horas.
Segunda parte: Dando vida al reloj
El centro de operaciones: Con un perforador o sacabocados, haz un agujero en el centro de tu círculo de cartulina y en el logo. Pega el logo justo en el centro del circulo de cartulina.
Ubicando las horas: Para no ir totalmente a ciegas, puedes usar un transportador y dos escuadras para marcar las posiciones principales (12, 3, 6 y 9) y luego marcar puntos cada 30°. Pero, si algo no queda simétrico al milímetro, ¡que no cunda el pánico!


Unimos todas las piezas: Pega el círculo al marco/fondo del reloj con la pistola de silicona, asegurándote de que quede bien centrado.


Prueba, error y solución: Pega los números en los puntos ya marcados. Antes de pegar las figuras de LEGO para siempre, haz una prueba de posicionamiento de todos los personajes. Colócalos sobre el reloj sin pegarlos para comprobar que queden bien distribuidos y que no tapen los números. Y haz también una prueba de rotación. A mí me pasó algo divertido: la aguja de los minutos chocaba con el pelo gigante de Marge Simpson. Así que decidí recortar un poco la aguja para que no chocara. Una vez que compruebes que las agujas giran sin atascarse, pega tus minifiguras.


¡Y ya lo tienes! Un reloj 100 % original listo para colgar y presumir.
Por aquí te dejo también otra versión más sencilla que hice hace un tiempo con temática de Ninjago, para que veas que con distintas figuras el resultado cambia por completo.
Prueba, equivócate, diviértete y... ¡nos vemos en el próximo caos creativo!




















Cierre: Vuelve a colocar las agujas en su sitio, monta el marco... ¡y listo!




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