Cómo aprovechar al máximo tu lavavajillas: Trucos, errores y pequeños secretos

Descubre algunos trucos para el lavavajillas, los errores más comunes y consejos para conseguir una vajilla más limpia, cuidar el electrodoméstico y ahorrar agua y energía.

VIDA & HOGAR

9/30/20263 min leer

El lavavajillas es uno de esos electrodomésticos que utilizamos casi “en piloto automático”,metemos los platos, ponemos el programa y esperamos que haga su magia. Pero ¿Lo estamos utilizando de la mejor manera? A veces repetimos costumbres que hemos aprendido en casa sin preguntarnos si realmente son necesarias. Y otras veces hacemos pequeños gestos que, aunque parecen insignificantes, pueden hacer que el lavavajillas trabaje peor. Así que, si quieres ahorrar agua y energía, conseguir una vajilla más limpia y evitar tener que volver a lavar los platos a mano, aquí te dejo algunos consejos que merece la pena probar.

1. Carga y distribución (Es el primer paso de un buen lavado):

Uno de los errores más habituales es enjuagar los platos antes de meterlos en el lavavajillas. En realidad, no es necesario dejar la vajilla impecable. Basta con retirar los restos sólidos de comida con un cubierto o servilleta. Los detergentes actuales contienen enzimas que necesitan entrar en contacto con la suciedad para actuar. Si lavamos previamente los platos, podemos reducir la eficacia del detergente y, además, estamos gastando agua innecesariamente.

2.¿Y dónde colocamos cada cosa?

La distribución también es importante, mucho más de lo que parece. En la bandeja superior puedes colocar vasos, tazas, cuencos y recipientes de plástico. Si algunos tiene una base en los que suele acumularse agua, prueba a colocarlos ligeramente inclinados. Mientras que en la bandeja inferior, puedes colocar platos, fuentes, bandejas, ollas y sartenes, procurando que la parte sucia quede orientada hacia el centro del lavavajillas. ¿Por qué? Porque los brazos aspersores lanzan el agua desde el eje central y, de esta manera,, el agua puede llegar mejor a la suciedad. Y un pequeño detalle que puede marcar la diferencia: si utilizas la cesta para los cubiertos, alterna su posición, algunos con el mango hacia arriba y otros hacia abajo. Así evitarás que las cucharas se encajen unas con otras y dificulten el lavado.Esiste un'eleganza silenziosa negli oggetti che portano in sé le tracce della natura. Arredare non significa solo riempire stanze, ma curare un'atmosfera che ci faccia sentire protetti e ispirati. Il legno, con le sue venature uniche e il suo profumo di resina, è il compagno ideale per chi cerca un'abitazione che respiri autenticità.

Errores comunes que cometemos

1. Antes de poner el programa, comprueba que ningún plato sartén u objeto alto bloquee los brazos aspersores. Un pequeño giro manual antes de cerrar la puerta puede ahorrarte un lavado mal hecho.

2. Hay cosas que es mejor lavar a mano: No todo lo que tenemos en la cocina es buen candidato para entrar en el lavavajillas.

  • Cuchillos afilados: El calor y los detergentes pueden deteriorar el filo.

  • Tablas y utensilios de madera: Pueden agrietarse, deformarse y deteriorase con los lavados frecuentes.

  • Sartenes antiadherentes: Los lavados repetidos pueden acabar afectando al revestimiento, especialmente si el fabricante no indica que sean aptas para lavavajillas.

Trucos que pueden facilitarte la vida

Antes de poner en práctica estos trucos, recuerda que no todos los lavavajillas funcionan igual. Siempre es conveniente consultar las indicaciones del fabricante. Te dejo algunos trucos que puedes probar en casa:

1. El truco del paño seco:

Cuando termine el programa, abre la puerta unos centímetros y coloca un paño de cocina seco colgado en la parte superior, durante 10-15 minutos. El paño puede ayudar a absorber parte de la humedad que queda en el interior y, sobre todo, puede resultar útil para esos recipientes de plástico que parecen tener un talento especial para salir del lavavajillas siempre mojados.

2. El truco del limón:

Puedes colocar medio limón sin semillas, en la cesta de los cubiertos o sujeto de forma segura en la bandeja superior. La idea es aprovechar el aroma de la cáscara para ayudar a neutralizar olores.

Es importante que extraigas siempre todas las semillas antes de introducirlo, ya que podrían desprenderse durante el lavado y acabar obstruyendo algún orificio o el filtro.

3. El truco de la bola de papel de aluminio

Este es uno de los trucos que probablemente hayas visto por internet. Consiste en formar una pequeña bola de papel de aluminio y colocarla en el cesto de los cubiertos. La idea es que, durante el lavado, el aluminio puede ayudar a mejorar el aspecto de algunos cubiertos metálicos, especialmente cuando presentan opacidad o ciertas manchas. ¿Funciona siempre? Es un truco casero cuyos resultados pueden variar según el tipo de cubertería, el detergente y el propio lavavajillas. Si decides probarlo, coloca la bola de forma que no pueda bloquear los brazos aspersores ni interferir con el movimiento del agua, y observa el resultado en tus propios cubiertos.

Es recomendable: Desechar la bola tras 2 o 3 ciclos de lavado, ya que una vez que el aluminio se oxida en su superficie, pierde su capacidad de reacción.